“Para prevenir un aumento de cepas resistentes a los antibióticos y, en especial, si se administran macrólidos orales a pacientes con acné inflamatorio severo, no se prescriban éstos de forma única, sino que se combinen con agentes bactericidas.”
DRA. VERÓNICA RUIZ SALAS, Dermatóloga. Hospital de la Santa Cruz y San Pablo. Barcelona.
Los autores comentan que las guías japonesas sobre el tratamiento del acné fueron actualizadas en 2017, recomendando el empleo combinado de macrólidos orales y clindamicina tópica. Antes de esta actualización, las guías del 2008 permitían la administración de antimicrobianos para pacientes con acné durante 3 meses porque todavía no se habían reconocido las fases inflamatorias y de mantenimiento en el tratamiento de esta patología. El uso inapropiado de macrólidos, así como el empleo a largo plazo de antimicrobianos orales se cree que aumenta la frecuencia de Propionibacterium acnes mutantes resistentes, aun con exposiciones a bajas dosis. Por tanto, el objetivo de los autores fue estudiar la frecuencia de la mutación de resistencia macrólidos en Propionibacterium acnes, cuando se expone a bajas concentraciones de macrólidos y clindamicina.
El presente estudio investigó la frecuencia de la mutación relacionada con la resistencia a macrólidos en Propionibacterium acnes revelando que una administración a largo plazo de bajas concentraciones de macrólidos orales incrementa la resistencia de P. acnes a esta familia de antibióticos. Por ello, recomiendan que para prevenir un aumento de cepas resistentes a los antibióticos y, en especial, si se administran macrólidos orales a pacientes con acné inflamatorio severo, no se prescriban éstos de forma única, sino que se combinen con agentes bactericidas como peróxido de benzoilo, con el objetivo de no incrementar el riesgo de desarrollar cepas de P. acnes resistentes a macrólidos. Hay que tener en cuenta también que el empleo inapropiado de antimicrobianos tópicos podría causar la aparición de cepas resistentes.