• tratar
  • acompañar
  • image

Acné Severo

acné severo

Bienvenido al sitio acnesevero.es, un espacio informativo para todas las personas que desean conocer más acerca del acné y los cuidados que requiere.

El acné puede afectar hasta un 80% de los jóvenes y por lo tanto es uno de los principales motivos de consulta médica. Desde los problemas de piel grasa, hasta el acné en sus distintas etapas, las personas que padecen este problema requieren de una serie de cuidados adaptados y orientación médica profesional.

La presencia de piel grasa, barros o espinillas, en mayor o menor grado, debe ser consultada con un dermatólogo, quien es el profesional de la salud más indicado para orientar sobre el programa de cuidados más adecuado.

Nuestros Doctores

EL ACNÉ: PRIMEROS CONSEJOS DE TU DERMATÓLOGO
Dra. Ariadna Ortiz Brugués, Ph. D. Dermatóloga, Hospital Santa Caterina. Directora Médica Pierre Fabre Dermocosmética

El acné es una enfermedad inflamatoria de la unidad pilosebácea, de causa multifactorial y clínica polimorfa. Es decir, se puede manifestar mediante diversas lesiones (desde comedones, pápulas y pústulas, hasta nódulos y quistes) que se originan en el folículo piloso. El estímulo inicial son los andrógenos, hormonas sexuales masculinas presentes en ambos sexos, que ocasionan una mayor producción de grasa. Este incremento, junto con el taponamiento del orificio del folículo piloso por acumulación de queratina (proteína que fabrican tanto el pelo como las capas más superficiales de la piel), activa la cascada inflamatoria y favorece la colonización por la bacteria P. acnes.

Por ello, es importante tratar el acné desde las primeras lesiones, los comedones abiertos y/o cerrados (también llamados puntos negros y/o blancos), para evitar que se sobreinfecten y den lugar a las lesiones inflamatorias (comúnmente conocidas como granos). Además, el acné puede ir de leve a severo, dependiendo del tipo de lesiones que predominen, y el tratamiento prescrito por el dermatólogo será más o menos agresivo según el grado de acné. Por tanto es importante consultar y actuar desde el inicio del acné. Independientemente de cuál sea el grado de acné en el que nos encontremos, existen una serie de consejos a seguir que no debemos olvidar:

  1. Limpiar las zonas afectadas (cara, espalda, escote…) por la mañana y por la noche con productos no comedogénicos, seborreguladores, purificadores, matificantes y no irritantes específicos para pieles acneicas
  2. Hidratar con productos dermocosméticos que posean las mismas cualidades que los limpiadores, y además favorezcan la eliminación de comedones y/o lesiones inflamatorias según sea nuestro caso
  3. Utilizar protectores solares específicos para pieles acneicas ya que, al contrario de lo que se piensa, ¡el sol es el enemigo número 1 del acné! Tras el efecto anti-inflamatorio inicial, se produce un empeoramiento del acné tras los meses de verano. Además, algunos de los medicamentos tópicos recetados por los dermatólogos pueden producir irritación si exponemos la piel al sol. Sin olvidar que la piel acneica suele estar fragilizada y deshidratada por el propio uso de productos irritantes o excesivamente astringentes.
  4. No aplicar maquillaje ni cualquier otro producto que no sea oil-free, ya que favoreceríamos la producción de grasa y el taponamiento del poro.
  5. No manipules las lesiones ni hagas limpiezas faciales previa consulta con un experto. Podría producirse un efecto no deseado de aparición de lesiones nuevas y/o empeoramiento de las ya existentes, además de dejar marcas residuales.

Sea cual sea tu grado de acné, consulta siempre a un dermatólogo antes de iniciar cualquier tratamiento por tu cuenta. Él es quien mejor te podrá diagnosticar, orientar y seguir en el curso de tu enfermedad. Y recuerda: constancia y paciencia son las claves del éxito.

Información sobre el Acné

información general

información general

Prácticamente todos los adolescentes padecen acné, aunque en la mayoría de ellos es leve, autolimitado y se controla con medidas sencillas y sin dejar marcas o cicatrices.

Aproximadamente de 2 a 3 jóvenes de cada 10 con acné, necesitan tratamiento dermatológico específico e individual pues en ellos se desarrollan las formas más severas, con la posibilidad de ocasionar alguna secuela. Si bien es un típico padecimiento de la adolescencia, observamos que hasta la tercera parte de las mujeres después de esta etapa lo siguen padeciendo, e incluso personas hasta de 50 a 60 años aún se quejan de estos "brotes de juventud" ¿Qué hay detrás de un "grano"?.

Causas del acné

Los conocimientos actuales nos señalan a los 4 protagonistas principales responsables del acné:

  1. La obstrucción folicular (o poro) que ocasiona una lesión no visible denominado microcomedón, que cuando crece lo identificamos como un comedón, ya sea cerrado (blanco), o abierto (punto negro).
  2. La mayor producción de sebo o grasa por la glándula sebácea es causada por hormonas andrógenas de testículos y ovarios. Esta seborrea se identifica fácilmente por el aspecto oleoso y brillante de la piel especialmente de la cara, aunque el cuero cabelludo también se puede volver graso y con caspa.
  3. Una bacteria: Cutibacterium acnes que vive normalmente en los folículos de la cara y tronco, pero que en ese ambiente de obstrucción y abundancia de sebo se multiplica y se torna "agresiva".
  4. La inflamación que resulta de la interacción de los tres elementos señalados, y que ocasiona la formación de un "grano" rojo, doloroso y con pus. Una vez que cede este proceso, pueden persistir durante un tiempo prolongado manchas rojizas o cafés, así como cicatrices permanentes.

Otros factores que pueden influir en la severidad del acné son la herencia, los trastornos hormonales, especialmente en las mujeres, el estrés y el empleo de cosméticos inadecuados. Los alimentos ricos en grasas, los llamados "de alta carga glucémica" como refrescos edulcorados con azúcares procesados, suplementos vitamínicos, comida "basura", y anabolizantes, pueden tener también un papel importante.

Lesiones características del acné:

Tenemos entonces que el acné afecta a la cara, el pecho y la espalda y que sus lesiones se clasifican en:

  • No inflamatorias o retencionales que corresponden a los comedones abiertos o cerrados.
  • Inflamatorias caracterizadas por pápulas, pústulas y nódulos.
  • Secuelas como manchas y cicatrices.

Un aspecto relevante a considerar es el impacto que tiene el acné en el aspecto psicológico, ya que puede tener repercusiones a nivel social y en la interacción con otras personas.

Un logro importante en la actualidad consiste en considerar el acné como un problema serio y no una cuestión de vanidad, de cosmética, de que "ya pasará", y que el dermatólogo es el especialista capacitado para su tratamiento.

información general

Tipos de lesiones

tipos de acné

Antes de exponer los diferentes tipos de acné es conveniente mencionar los diferentes tipos de lesiones existentes en el acné.

Tipos de comedones

  • Los comedones cerrados presentan obstrucción del conducto pilosebáceo no visible, miden de 0.1 a 3 mm, de un color más claro al resto de la piel, sobresaliendo ligeramente en el centro.
  • Los comedones abiertos tienen un punto oscuro central de queratina y sebo obstruyendo el conducto pilosebáceo.
  • El micro-comedón es la lesión inicial en todos los casos de acné; sin embargo no es visible clínicamente y constituye un elemento en la patogenia del acné. Por el contrario, en algunos casos se aprecian también los macro-comedones, más profundos y de mayor tamaño, por tanto, también se les considera micro-quistes y son muy visibles cuando se estira la piel, midiendo de 3 a 5 mm.

Tipos de lesiones inflamatorias

Las lesiones inflamatorias se clasifican de la forma siguiente:

tipos de lesiones
  • Las pápulas: tienen un color rojo o eritematoso. Normalmente miden de 3 a 5 mm y representan la inflamación de la unidad pilosebácea. No dejan cicatriz.
  • Las pústulas: miden de 3 a 5 mm, blanquecino-amarillentas y están rodeadas de un halo rojizo. Reciben su nombre por el contenido de pus, el cual cuando es profundo y se presenta con destrucción de tejido, puede dejar una cicatriz generalmente atrófica.
  • Los nódulos: son lesiones inflamatorias profundas con mayor inflamación y destrucción de tejido. Su tamaño va desde 5 mm a 2 cm. Son firmes, de color rojizo y ocasionan dolor a la palpación.
  • Los quistes: aparecen en las formas más graves; sin embargo, también pueden estar presentes en formas leves con pocas lesiones. Son de color rojo o eritematoso y de contenido purulento, amarillento o sanguíneo-purulento cuando se pellizcan.

Las lesiones inflamatorias pueden evolucionar escalando en intensidad y avanzar de una forma pápulo-pustulosa a una de nódulos y quistes, los cuales pueden expandirse y formar trayectos fistulosos.
Al ir sanando las lesiones inflamatorias, pueden quedar lesiones residuales como: manchas rojizas y pigmentadas, cicatrices atróficas deprimidas o hipertróficas y queloides elevadas.

Una vez descritas las lesiones clínicas que caracterizan al acné: no inflamatorio (comedones abiertos y cerrados) e inflamatorio (pápulas, pústulas, nódulos), podemos encaminarnos a mencionar que si bien puede predominar un solo tipo de ellas, lo habitual es que se presenten combinadas, siguiendo la evolución desde el comedón inicial hasta los nódulos.

Clasificación del acné

Según el grado de acné se clasifica en:

Leve Moderado Grave
menos de 20 lesiones entre 20 y 50 lesiones más de 50 lesiones

Si bien este contexto se refiere a la cara, es conveniente recordar que también aplica este criterio para el acné del pecho y/o de la espalda.

En cuanto a las variedades de acné, mencionaremos las siguientes:

  1. Vulgar: llamado así por ser el más frecuente, el que se presenta en la adolescencia. Sus lesiones faciales tienen una distribución en T, es decir frente, nariz y barbilla.
  2. Neonatal explicado por el efecto de las hormonas maternas en las glándulas sebáceas del recién nacido.
  3. Infantil, entre los 2 y 7 años. Estos niños tienden a tener acné severo al llegar a la adolescencia.
  4. De la mujer post-adolescente: afecta hasta la tercera parte de ellas. Tiene como desencadenante el cambio hormonal. Su distribución es en U es decir en las áreas mandibulares. Predominan las lesiones inflamatorias y cuando se desarrollan cicatrices tienden a ser hipertróficas.
  5. Del adulto, en ambos sexos y que se acompaña por lo general de hiperseborrea.

Existen las llamadas formas especiales de acné como son el acné conglobata en el que existe gran cantidad de lesiones nodulares, con abundante secreción purulenta en cara y tronco. Puede haber afectación del cuero cabelludo y se puede acompañar del llamado quiste pilonidal en la línea media de la parte baja de la espalda o interglútea.

La otra forma especial es el llamado acné fulminans, que corresponde al agravamiento del conglobata y se acompaña de fiebre.

Es importante mencionar que no todo lo que parece acné lo es, y que existen casos llamados reacciones acneiformes, que son inducidas por tomar anabolizantes, cortisona o complejo B, entre los más frecuentes.

Mitos y Realidades

mitos y realidades

Dieta

Los artículos más recientes mencionan que una dieta más industrializada u occidentalizada podría favorecer la carga glucémica elevada que genera con respecto a una dieta más apegada a sustancias naturales, también llamada paleolítica. También se ha inculpado a los lácteos o sus derivados, como helados, en la aparición de la enfermedad.

Higiene

Una higiene deficiente y con productos de mala calidad empeora el acné. Lo único factible es que debe hacerse limpieza dos veces al día. El manipular la piel con las manos sucias, no se recomienda. La exageración en la limpieza no es recomendada tampoco, sólo el lavado dos veces al día es suficiente.

Drenaje de las lesiones, "limpiezas faciales"

No es recomendable auto-manipular las lesiones, aunque algunos métodos de extracción realizados por el dermatólogo son auxiliares en el tratamiento y mejoran la evolución; cómo la microdermabrasión, la abrasión con fibras exfoliantes o las cremas que contienen partícular vegetales, de fragmentos plásticos de poliuretano o de sales de aluminio. Sólo son métodos alternativos que complementan el tratamiento y de ninguna forma sustituyen a los medicamentos. Un paciente con acné deberá evitar manipular las lesiones.

Estrés

Existe una correlación positiva sobre el aumento del acné con la existencia de niveles elevados de estrés debido a que estas vías repercuten en la síntesis de diversas hormonas. Por lo tanto, éste sí es uno de los factores relacionados con la aparición de acné.

Actividad sexual

No hay una relación directa con la aparición de acné. Sólo las alteraciones normales hormonales de la pubertad se ven implicadas en la aparición del acné.

Periodo menstrual

Al igual que en mecanismos anteriores donde hay variantes en los niveles hormonas, la supresión de las mismas que lleva a la pérdida del endometrio o sangrado menstrual, constituye uno de los factores que propician o agravan el acné pre-existente.

Exposición solar

mitos y realidades

El sol es el enemigo Nº 1 del acné. Si bien tiene un efecto inicial, antiinflamatorio, también produce un engrosamiento de la piel que tapa el poro, produciendo un rebrote de las lesiones tras el verano. Por otro lado, la exposición en exceso, que genera fotosensibilidad, es un efecto colateral sobre todo si se encuentran bajo tratamiento con retinoides orales o tópicos. La falsa idea de mejoría puede deberse a que la piel expuesta al sol es bronceada y unifica el tono de lesiones rojizas las cuales serían menos perceptibles.

Cambios hormonales

Uno de los grandes pilares que soporta la formación de acné, es el factor hormonal, pero no el único. Hay casos en los que los cambios hormonales cobran relevancia: Si el acné es de inicio tardío, a partir de los 25 años, así como aquel acné que es resistente a tratamientos convencionales, o bien, el acné asociado a las llamadas comorbilidades, como trastornos ováricos que repercuten en la función menstrual, alteraciones capilares, incluso hasta infertilidad. Sólo en esos casos, además del medicamento convencional, podemos considerar fármacos bloqueadores de hormonas masculinas o anti-andrógenos.

Cuidados

cuidados acné

Tratamiento Médico

tratamiento

Consulta a tu dermatólogo quien es el especialista más indicado para diagnosticar tu tipo de acné y prescribir el tratamiento médico más adaptado a tu caso.

Dependiendo del grado de severidad del acné, se puede prescribir un tratamiento tópico, un medicamento por vía oral o una combinación de ambos; éstos tienen por objetivo actuar sobre los diferentes componentes del acné como son el exceso de grasa en la piel, las imperfecciones, el enrojecimiento o la inflamación.

Cuidados Dermocosméticos

Forman parte del tratamiento del acné, ya que vienen como complemento de los tratamientos que frecuentemente son irritantes y desecantes.

1. El aseo

Los productos utilizados deben liberar la epidermis de sus impurezas y del exceso de sebo sin secarla demasiado ni irritarla. Existen varias opciones, en función de los hábitos de cada uno: jabón suave, jabón dermatológico, gel espumante, leche y loción desmaquillante, etc., a condición de que sean formulados para pieles grasas con problemas (por lo tanto, no comedogénicos). Para los chicos, el afeitado debe ser lo menos frecuente posible; se debe efectuar con una máquina de afeitar mecánica, es preferible utilizar una espuma de afeitar que contenga un antiséptico. A continuación, se puede aplicar una crema o un gel hidratante y un calmante no graso.

2. Los cuidados de la piel

Una piel acneica es grasa y, como todos los otros tipos de piel, tiene necesidad después del aseo de ser hidratada, tanto más en el caso de tratamientos antiacneicos. Una crema hidratante y reguladora permite además disminuir el aspecto brillante de la piel y matificarla. Por regla general, son emulsiones "aceite en agua" formuladas con pocos cuerpos grasos y que contienen la mención "no comedogénicos". En el caso de tratamiento oral con retinoides, puede resultar necesario utilizar una crema más rica para compensar la sequedad intenso provocado por el tratamiento y asociado con la utilización de un hidratante labial (que compensará la sequedad de los labios).

3. La protección solar

Es indispensable una protección solar con índice elevado. En efecto, el sol es un "falso amigo" que actúa como una bomba en el tiempo. El espesamiento de la capa córnea relacionado con el bronceado y el desecamiento de la piel hacen desaparecer granos y puntos negros. Pero, por el contrario, se asiste a un fenómeno de rebote. Los productos solares adaptados a las pieles acneicas se formulan con excipientes no grasos, no comedogénicos.

4. El maquillaje

Aquí también, al igual que los productos de cuidado, hay que escoger productos hipoalergénicos, no comedogénicos, "oil-free", formulados para pieles grasas o con tendencia acneica. Los productos de maquillaje son interesantes al comienzo del tratamiento para ocultar las lesiones acneicas.

Consejos

  • Respetar la prescripción del médico y seguir el tratamiento con regularidad.
  • Evitar los jabones y los cosméticos irritantes que resecan la piel y, por lo tanto, ocasionan una seborrea reaccional.
  • Utilizar productos de higiene y de cuidado "no comedogénicos".
  • Evitar la exposición al sol o, de lo contrario, utilizar un producto solar de muy alta protección no comedogénico.
  • Evitar apretar los puntos negros o los granos, ya que pueden ocasionar infecciones y dejar cicatrices.
  • El uso de anticonceptivos debe ser recomendado por un médico especialista debido a que éstos pueden agravar los problemas del acné.

Alimentación

alimentación

En la sociedad occidental moderna el acné es una enfermedad de la piel que afecta de un 79% a un 95% de la población adolescente; en mayores de 25 años se observa de un 40% a un 54%; en mujeres maduras, un 12%, y un 3% de los hombres seguirá teniendo lesiones de acné. La evidencia epidemiológica sugiere que en sociedades no occidentalizadas las tasas de incidencia del acné son considerablemente menores. Es probable que se deba a diferencias genéticas, factores ambientales, dieta con un menor índice glucémico y una mayor actividad física.

Diabetes y acné: una dieta rica en azúcares puede provocar una elevación o picos de insulina, que desencadenan cambios hormonales asociados a un aumento de hormonas masculinas, que causan alteraciones en el organismo, entre ellas el acné.

Al mejorar el metabolismo de la insulina, se pueden ver mejoras en el acné. También mejoran los niveles androgénicos con una dieta cetogénica, baja en carbohidratos. La dieta puede ser la causa de acné en un 32% y puede agravarlo en un 44% de los pacientes.

Un estudio del 2010, realizado en Corea con 1285 pacientes de ambos sexos (783 con acné y 502 controles), reporta un empeoramiento del acné en el 54%, secundario a dietas con alto índice glucémico, lácteos, grasas altamente saturadas e yodo (ej: hamburguesas, doonuts, fideos instantáneos, bebidas carbonatadas, quesos procesados, nueces, algas marinas, pollo y cerdo fritos).

Otro estudio concluye que las personas que padecen acné tenían antecedentes familiares de diabetes, colesterol elevado y presión alta con frecuencia y que llevar una dieta tipo mediterránea, baja en carbohidratos, los protege de padecer acné y síndrome metabólico. Los cereales y las barras energéticas, tan de moda en las dietas actuales, tienen un gran contenido de azúcar, además de estar enriquecidos con vitamina B –la mayoría contiene vitaminas B2, B6, B9 y B12, que puede provocar reacciones acneiformes.
La leche puede contener varias hormonas y sus efectos se ven potenciados por la dieta rica en carbohidratos. Un 75 a un 90% de la leche deriva de vacas preñadas, por lo que contiene progesterona y precursores de DHT (dihidrotestosterona), que son hormonas que favorecen el acné.

La nutrición occidental se caracteriza por ingesta alta en calorías, alta carga de azúcar, lácteos, carne y grasas. Las señales metabólicas de la “dieta occidental” son detectadas por un complejo, que actúa como sensor integrador de la energía celular, factores de crecimiento (insulina) y señales derivadas de proteínas, ante el suministro de grandes cantidades de proteína de la leche, carne, cereales y azúcar refinado.

El acné puede ser un indicador visible de una sobreactivación del complejo, que puede ser debido a una desviación metabólica desfavorable. Puede estar asociado a un aumento del IMC (índice de masa corporal), resistencia a la insulina, así como un inicio temprano de la menstruación.

En cuanto a los ácidos grasos - omega 3, en la dieta, favorecen la disminución de la inflamación, con mejoría en el acné. La dieta, es moduladora de la respuesta inflamatoria sistémica ya que los alimentos ricos en omega -6 y los ácidos grasos poliinsaturados, favorecen la inflamación. También las bebidas alcohólicas, puede exacerbar el acné en la post-adolescencia.

Conclusiones:

alimentación

La dieta occidental rica en azúcares altera la regulación de los genes dependientes en el acné, afecta el metabolismo, el equilibrio y la formación de grasa por las glándulas sebáceas. Estos nuevos conocimientos sobre la dieta occidental, nos proporcionan una base racional para el consejo dietético complementario en el manejo del acné, reduciendo el consumo de carbohidratos y proteínas de la leche.

Es una oportunidad de no solo participar en la mejoría del acné, sino de ayudar a prevenir otras enfermedades, como la obesidad, la diabetes mellitus, el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas.

Aunque el consejo dietético puede resultar difícil por las costumbres étnicas, debemos recomendar una dieta "equilibrada", de tipo paleolítica, con menor cantidad de cereales procesados y mínimos lácteos, que limite la ingestión de alimentos ricos en grasas ("frituras"), comidas rápidas, sodas, alimentos con alto índice glucémico, chocolates, zumos y bebidas enlatadas. Con horarios determinados, rica en ácidos grasos con omega-3, frutas y verduras, té verde, así como la preferencia por los lácteos orgánicos, con menor contenido hormonal, beber agua, evitar el cigarrillo, realizar ejercicio, dormir suficiente, además del tratamiento médico.

Para concluir bien vale citar a Hipócrates, quien afirmaba: "Deja que la comida sea tu remedio y que el remedio sea tu comida". Entonces la comida construye o destruye nuestro organismo, por lo que se podría concluir que nuestra piel es "lo que comemos".

Higiene y Recomendaciones

consejos

El acné no está causado por malos hábitos de limpieza, sin embargo la higiene es un complemento importante en su tratamiento. A continuación te presentamos algunos consejos que te servirán independientemente de la severidad de tu acné; recuerda que el tratamiento establecido por un especialista y estos sencillos pasos ayudarán que tu piel tenga mejor aspecto.

"CUIDADO CON LOS EXFOLIANTES"

A menos que sea recomendado por tu dermatólogo, debes evitar el uso de sustancias abrasivas que pueden inflamar, irritar o inclusive agravar las lesiones. Evita sobre todo aquellos que contienen sustancias agregadas, algunos exfoliantes con contenido cítrico pueden inclusive pigmentar tu piel.

"EVITA PRODUCTOS ASTRINGENTES"

Es muy común pensar que los productos que contengan alcohol ayudarán a mantener la piel sin grasa y limpia. El alcohol desecará tu piel (con la consiguiente sobreproducción de sebo), la irritará y tendrá aspecto rojizo.

"NO MANIPULES TUS LESIONES"

Si manipulas tus lesiones (con los dedos, agujas o cualquier otro aparato) habrá más posibilidad de que algunas bacterias se profundicen en tu piel causando más inflamación; asimismo se incrementa el riesgo de daño a la piel circundante y formación de manchas, y en el peor de los casos cicatrices.

"ASÉATE AL TERMINAR DE HACER EJERCICIO"

Si el cuerpo está en actividad se genera calor y sudor. La ropa y complementos que utilizas para hacer deporte provocan fricción y oclusión que impiden que la piel disipe el calor y libere el sudor en forma efectiva, es entonces cuando las bacterias proliferan y se forman con más facilidad lesiones de acné. En la medida de lo posible toma un baño o lava tu cara inmediatamente después de hacer ejercicio.

"NO TAPES TUS LESIONES CON EL PELO"

El pelo en la cara favorece la acumulación de grasa y tiene cierto efecto de taponamiento que empeorará las lesiones; si a esto aunamos el uso de productos para el cabello como geles, sprays o espumas (que están hechos de alcohol o productos irritantes) tu acné se verá agravado. Los peinados que dejan la cara descubierta son los mejores aliados para tu pronta recuperación.

"NUNCA TE DUERMAS CON MAQUILLAJE"

El uso cotidiano de maquillaje no dermatológico por sí mismo causa lesiones de acné; mientras más tiempo esté en contacto con tu piel logrará hacer tapones que eventualmente se inflamen y empeoren tu acné. Recuerda hacer limpieza de cara antes de dormirte. Actualmente existen opciones de cosméticos no comedogénicos o que son "oil free" que tienen menor capacidad de agravar tu acné.

"UTILIZA PROTECTOR SOLAR CON FRECUENCIA"

Durante el tratamiento de acné puede haber cierta irritación y enrojecimiento que empeoran con la exposición al sol; utiliza un protector solar que ayudará a disminuir ésta sensación. Pregúntale a tu dermatólogo por la mejor opción para tu tipo de piel.

"NO LAVES CON TANTA FRECUENCIA TU CARA"

consejos

Juntos Contra el acné

Una iniciativa de Pierre Fabre Dermatologie una marca de Pierre Fabre Ibérica.